Este jueves, el puerto espacial de Kourou fue testigo de un hito en la carrera tecnológica moderna. La versión más potente del cohete Ariane 6 despegó con la misión de colocar en órbita baja 32 satélites de comunicaciones para la red Leo de Amazon. Este lanzamiento representa el primero de 18 contratos firmados entre la compañía de Jeff Bezos y la Agencia Espacial Europea (ESA) para este cargador.
La relevancia del evento fue tal que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, celebró el éxito de la misión con un toque de humor en redes sociales: “Amazon, tu paquete ha sido entregado”. Macron destacó que el Ariane 6 es ahora el lanzador europeo más potente, calificando el despegue como una “hazaña francesa” y un “éxito europeo”.
La batalla por el internet global
La constelación Leo (anteriormente conocida como Proyecto Kuiper) busca proporcionar internet rápido y asequible a regiones que actualmente carecen de conectividad. Con este reciente despliegue, Amazon ya cuenta con 212 satélites en órbita, aunque su plan inicial contempla superar los 3.000 y realizar más de 80 misiones adicionales.
Sin embargo, el camino para desbancar a Elon Musk es largo. Actualmente, Starlink domina el espacio con 8.366 satélites activos de un total de 13.026 que operan alrededor del planeta. Además de la competencia de Bezos, otros actores como China están acelerando sus propios planes, con proyecciones para desplegar hasta 27 mil dispositivos.
El riesgo de un cielo “superpoblado”
Esta competencia desenfrenada encendió las alarmas de la comunidad científica. Un estudio de la Nasa proyecta que para el año 2030 podría haber entre 500 mil y un millón de satélites orbitando la Tierra.
Esta “marea satelital” conlleva peligros críticos:
- Saturación del espacio: el aumento masivo de objetos en una franja acotada de la órbita incrementa drásticamente los riesgos de colisión.
- Chatarra espacial: los satélites tienen una vida útil limitada y, al quedar inactivos, se convierten en desechos a la deriva que eventualmente caen a la Tierra.
Más allá de la órbita: el objetivo lunar
La disputa entre los magnates no se limita a las telecomunicaciones. A través de sus empresas Blue Origin (Bezos) y SpaceX (Musk), ambos compiten por ser los primeros en devolver al ser humano a la superficie de la Luna.
Mientras que los vehículos de Musk ya forman parte integral de la estrategia de Estados Unidos para el satélite natural, Bezos anunció recientemente que Blue Origin centrará sus esfuerzos en el objetivo lunar para terminar con el actual monopolio de SpaceX en los contratos de transporte espacial. Así, la rivalidad que comenzó en el comercio y los autos eléctricos hoy encuentra su campo de batalla definitivo en las estrellas.
Este jueves, el puerto espacial de Kourou fue testigo de un hito en la carrera tecnológica moderna. La versión más potente del cohete Ariane 6 despegó con la misión de colocar en órbita baja 32 satélites de comunicaciones para la red Leo de Amazon. Este lanzamiento representa el primero de 18 contratos firmados entre la compañía de Jeff Bezos y la Agencia Espacial Europea (ESA) para este cargador.La relevancia del evento fue tal que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, celebró el éxito de la misión con un toque de humor en redes sociales: “Amazon, tu paquete ha sido entregado”. Macron destacó que el Ariane 6 es ahora el lanzador europeo más potente, calificando el despegue como una “hazaña francesa” y un “éxito europeo”.La batalla por el internet globalLa constelación Leo (anteriormente conocida como Proyecto Kuiper) busca proporcionar internet rápido y asequible a regiones que actualmente carecen de conectividad. Con este reciente despliegue, Amazon ya cuenta con 212 satélites en órbita, aunque su plan inicial contempla superar los 3.000 y realizar más de 80 misiones adicionales.Sin embargo, el camino para desbancar a Elon Musk es largo. Actualmente, Starlink domina el espacio con 8.366 satélites activos de un total de 13.026 que operan alrededor del planeta. Además de la competencia de Bezos, otros actores como China están acelerando sus propios planes, con proyecciones para desplegar hasta 27 mil dispositivos.El riesgo de un cielo “superpoblado”Esta competencia desenfrenada encendió las alarmas de la comunidad científica. Un estudio de la Nasa proyecta que para el año 2030 podría haber entre 500 mil y un millón de satélites orbitando la Tierra.Esta “marea satelital” conlleva peligros críticos:Saturación del espacio: el aumento masivo de objetos en una franja acotada de la órbita incrementa drásticamente los riesgos de colisión.Chatarra espacial: los satélites tienen una vida útil limitada y, al quedar inactivos, se convierten en desechos a la deriva que eventualmente caen a la Tierra.Más allá de la órbita: el objetivo lunarLa disputa entre los magnates no se limita a las telecomunicaciones. A través de sus empresas Blue Origin (Bezos) y SpaceX (Musk), ambos compiten por ser los primeros en devolver al ser humano a la superficie de la Luna.Mientras que los vehículos de Musk ya forman parte integral de la estrategia de Estados Unidos para el satélite natural, Bezos anunció recientemente que Blue Origin centrará sus esfuerzos en el objetivo lunar para terminar con el actual monopolio de SpaceX en los contratos de transporte espacial. Así, la rivalidad que comenzó en el comercio y los autos eléctricos hoy encuentra su campo de batalla definitivo en las estrellas. La Voz

