• 11 de febrero de 2026 08:20

Mariano Mellino, reincidente electrónico en Cosquín Rock: Una oportunidad para hacer algo distinto

Porradioplayjujuy

Feb 11, 2026

Mariano Mellino tiene empuje para generar cosas y un buen gusto expresivo letal, factores que le permitieron instalarse en lo más alto de la electrónica nacional e internacional. Pero hay algo en el dee jay y productor bonaerense, oriundo de Villa Madero, que lo engrandece aún más. Esto es su humanidad, su buena vibra.

Atiende a La Voz en la antesala de su presentación en Cosquín Rock (está programado en la madrugada del lunes, en el escenario Montaña), sin mucha negociación previa con agente de prensa y a un día de haber tocado en un evento solidario para con los brigadistas que combaten los voraces incendios en la provincia de Chubut. En ese evento realizado en Bariloche, recaudó $ 13.000.000.

No adujo cansancio ni desinterés para hablar de música. Por el contrario, atendió con la mejor de las predisposiciones aun cuando la agenda aprieta por encima del promedio.

Por todo lo expuesto, este referente ya insoslayable del progressive house es un fuera de molde. Tanto como su ídolo – amigo Hernán Cattaneo, que transita el demandante mundo de las bandejas con gravitación zen y anteponiendo por sobre todas las cosas buenos hábitos y el amor por lo que se hace.

Sobre esas últimas cuestiones se explayó Mellino hacia fin de año en Córdoba, en el marco de una movida que encadenó disertación en el Concejo Deliberante con set en Forja junto a Ezequiel Arias, otro artista (otra alma) afín como ahora lo es Manu Chao, con quien trabajó en el tema La Couleur Du Temps.

Vamos, no nos dispersemos, el también telonero de Oasis durante los Ríveres de noviembre 2025 está al teléfono.

–¿Cómo enfocás un set para Cosquín Rock? ¿Tenés que hacer un foco especial teniendo en cuenta el carácter ecléctico del festival o vas a tu aire?

–Tomo a Cosquín Rock como una oportunidad para hacer algo distinto. Obviamente, haré un set corto por tratarse de un festival así. Un set de una hora más o menos, por lo que puedo poner pocas canciones. Entonces, buscare representar a la música que hago y me identifica con una pulsión más dinámica, para que me interprete la gente que, muy posiblemente, sea la primera vez que me escuche. Para redondearte: con cierto vértigo pondré música efectiva. Puede que alguien diga “che, pasamos un rato por el Montaña a escuchar a Marian”… Bueno, buscaré que se enorgullezcan de esa elección y pasen un buen rato.

Mariano Mellino, programado en Cosquín Rock. (Captura)

–¿Sos un dee jay que tiene afinidad así con un amante de música meridiano, un dee jay que puede llegar a todos los corazones?

–Es lo que busco, al menos. Busco compartir con el público lo que aprendí. Tanto con el que me sigue desde hace años como con el que puedo conquistar. Desde mi lugar, haré todo lo que esté a mi alcance para fidelizar a los viejos y sumar a los nuevos. Incluso, a una cita como Cosquín Rock también van familias; niños que tienen el hábito de escuchar música con sus papás. Me encantaría que todos ellos me vean tocar. Mi trabajo busca que te llevés una buena sensación, de que fuiste parte de una buena experiencia.

–Sos un referente del progressive house que puede ampliar su expresión al techno melódico. ¿A ese perfil lo fuiste decantando o lo abrazaste de movida?

–La realidad es que hago progressive house desde hace más de 20 años. Es el género que amo, que me enseñó todo y que además me dio un horizonte y el público que es su amante. Sin embargo, me gusta escuchar y me gusta poner de todo. Por eso siento que debería estar asociado a otras corrientes además del melodic. Porque también me gusta poner indie, house, techno. Mi corazón y mi raíz están en el progressive house. Puede formar el 80% de mi set, pero, insisto, siento que debo mixturarlo. Además, el mismo dinamismo de la música me empuja a mezclar.

Mariano Mellino, en un tramo de su set solidario. (Prensa Mariano Mellino)

Los Forja con Cattaneo, puntos de inflexión

–¿Highlights de tu carrera?

–La pandemia: un período en el que trabajé mucho conmigo mismo, personal y artísticamente. No tenía que caerme. No debía caerme. La energía que puse para salir adelante con lo que me gusta hacer, le dio nuevo empuje a mi proyecto de vida y a mi carrera. Después pondría a los Forja con Hernán Cattaneo, ya que fueron escenarios muy grandes junto a mi ídolo máximo, en los que planté una semillita que luego floreció. Y está Audioholics, nuestra identidad y nuestra fiesta, que crece año tras año llevándola por países de todo el mundo. Ahí está claro qué pretendemos, cómo vivimos la música y lo que queremos para nuestra comunidad.

–El hecho de que nombres los Forjas junto a Cattaneo, y que el año pasado hayas hecho un set en ese mismo espacio con un line up puramente nacional, hace pensar que tenés un vínculo férreo con Córdoba.

–Es como una de las casas de mi vida, junto con Buenos Aires y Rosario. El público no sólo me recibe con la mejor, sino que también tengo muchos amigos. Con el tiempo he desarrollado amistades muy lindas, a las que me quedaré para toda la vida. Todos (público y amigos) me han visto crecer. En la productora Dahaus!, por ejemplo, hay personas que estuvieron conmigo desde que di mis primeros pasos. En gratitud a ellos, sobre todo, siempre sueño con hacer cosas mucho más grandes en y por Córdoba. El amor es enorme.

–¿Cómo se dio lo de telonear a Oasis?

–Muy rápido. Resulta que Oasis estaba buscando un artista argentino para para abrir el show, una vez que estuvo confirmado Richard Ashcroft como invitado del tramo sudamericano de la gira. Su plan era justamente buscar un dee jay porque, como estaban las dos bandas armadas en el escenario, no podían cambiar nada de los seteos y despliegues. Fue entonces que me preguntaron de la productora DF, que hizo el evento y con la que había trabajado, si estaba disponibles para esa cita. Claro que lo estaba: eran shows de Oasis y en el Monumental. Para un hincha de River como yo, todo era locura y felicidad. Entonces mandamos material nuestro para para que sea aprobado por ellos y ¡¡¡les gustó!!! Fue hermoso poder participar. Y estuve tocando ahí atrás del escenario con Paul Gallagher (el hermano dee jay de Liam y Noel). Fue muy divertido estar ahí con él.

–Cattaneo siempre deja en claro que Paul Oakenfold fue el que lo catapultó a las grandes ligas. ¿Eso mismo hizo él con vos?

–Sí, totalmente. Hernán siempre fue mi faro, mi referencia, como artista y como persona. Me encanta cómo maneja el tema de la familia también. Me encanta todo lo que hizo tanto con su carrera como con su vida. Con el tiempo me pude hacer su amigo, pedirle consejos; recibo felicitaciones de su parte como así también opiniones sobre distintas cuestiones, si es que corresponden. La serenidad y la prolijidad con las que se toma las cosas, la disciplina… todo es muy respetable e imitable. Agradezco tenerlo cerca.

–¿Cuál fue la revelación que te llevó a dedicarte a la música electrónica?

–En mi casa se escuchaba bandas como Virus, Erasure, Depeche Mode… O sea: los sintetizadores siempre estaban dando vueltas o sonando por ahí sin saber que en algún momento serían parte de mi vida. Simplemente me llamaban la atención, me gustaba la música que surgía de ellos. Ese material era de mis hermanos, que me llevan diez y 12 años. Ellos estaban más en vanguardia con la música, y yo de chiquitito estaba ahí absorbiendo como una esponja. Pero un buen día mi cuñada me llevó a ver a Sting y sentí por primera vez lo que genera un artista en un show, cómo se lo venera, su capacidad de encantamiento. A partir de esa experiencia fue que quise desarrollar algo con el mundo artístico.

–¿Y cómo encausaste ese impulso?

–Y la vía de acceso fue una escuela en la que te enseñaban a ser dee jay y productor que me recomendó un amigo. Me volé la cabeza en ese lugar. Tanto me la volé, que a veces me gustaría volver el tiempo atrás para descubrir todo este mundo de nuevo.

Para agendar

Mariano Mellino está programado en Cosquín Rock el domingo 15 de febrero en el escenario Montaña. Sin embargo, actuará en ese tablado a la 1 de la madrugada del lunes 16. Lo hará después de Peces Raros y antes de su colega británico Franky Wah.

​Mariano Mellino tiene empuje para generar cosas y un buen gusto expresivo letal, factores que le permitieron instalarse en lo más alto de la electrónica nacional e internacional. Pero hay algo en el dee jay y productor bonaerense, oriundo de Villa Madero, que lo engrandece aún más. Esto es su humanidad, su buena vibra. Atiende a La Voz en la antesala de su presentación en Cosquín Rock (está programado en la madrugada del lunes, en el escenario Montaña), sin mucha negociación previa con agente de prensa y a un día de haber tocado en un evento solidario para con los brigadistas que combaten los voraces incendios en la provincia de Chubut. En ese evento realizado en Bariloche, recaudó $ 13.000.000.No adujo cansancio ni desinterés para hablar de música. Por el contrario, atendió con la mejor de las predisposiciones aun cuando la agenda aprieta por encima del promedio. Por todo lo expuesto, este referente ya insoslayable del progressive house es un fuera de molde. Tanto como su ídolo – amigo Hernán Cattaneo, que transita el demandante mundo de las bandejas con gravitación zen y anteponiendo por sobre todas las cosas buenos hábitos y el amor por lo que se hace. Sobre esas últimas cuestiones se explayó Mellino hacia fin de año en Córdoba, en el marco de una movida que encadenó disertación en el Concejo Deliberante con set en Forja junto a Ezequiel Arias, otro artista (otra alma) afín como ahora lo es Manu Chao, con quien trabajó en el tema La Couleur Du Temps. Vamos, no nos dispersemos, el también telonero de Oasis durante los Ríveres de noviembre 2025 está al teléfono. –¿Cómo enfocás un set para Cosquín Rock? ¿Tenés que hacer un foco especial teniendo en cuenta el carácter ecléctico del festival o vas a tu aire?–Tomo a Cosquín Rock como una oportunidad para hacer algo distinto. Obviamente, haré un set corto por tratarse de un festival así. Un set de una hora más o menos, por lo que puedo poner pocas canciones. Entonces, buscare representar a la música que hago y me identifica con una pulsión más dinámica, para que me interprete la gente que, muy posiblemente, sea la primera vez que me escuche. Para redondearte: con cierto vértigo pondré música efectiva. Puede que alguien diga “che, pasamos un rato por el Montaña a escuchar a Marian”… Bueno, buscaré que se enorgullezcan de esa elección y pasen un buen rato. –¿Sos un dee jay que tiene afinidad así con un amante de música meridiano, un dee jay que puede llegar a todos los corazones?–Es lo que busco, al menos. Busco compartir con el público lo que aprendí. Tanto con el que me sigue desde hace años como con el que puedo conquistar. Desde mi lugar, haré todo lo que esté a mi alcance para fidelizar a los viejos y sumar a los nuevos. Incluso, a una cita como Cosquín Rock también van familias; niños que tienen el hábito de escuchar música con sus papás. Me encantaría que todos ellos me vean tocar. Mi trabajo busca que te llevés una buena sensación, de que fuiste parte de una buena experiencia. –Sos un referente del progressive house que puede ampliar su expresión al techno melódico. ¿A ese perfil lo fuiste decantando o lo abrazaste de movida?–La realidad es que hago progressive house desde hace más de 20 años. Es el género que amo, que me enseñó todo y que además me dio un horizonte y el público que es su amante. Sin embargo, me gusta escuchar y me gusta poner de todo. Por eso siento que debería estar asociado a otras corrientes además del melodic. Porque también me gusta poner indie, house, techno. Mi corazón y mi raíz están en el progressive house. Puede formar el 80% de mi set, pero, insisto, siento que debo mixturarlo. Además, el mismo dinamismo de la música me empuja a mezclar. Los Forja con Cattaneo, puntos de inflexión–¿Highlights de tu carrera? –La pandemia: un período en el que trabajé mucho conmigo mismo, personal y artísticamente. No tenía que caerme. No debía caerme. La energía que puse para salir adelante con lo que me gusta hacer, le dio nuevo empuje a mi proyecto de vida y a mi carrera. Después pondría a los Forja con Hernán Cattaneo, ya que fueron escenarios muy grandes junto a mi ídolo máximo, en los que planté una semillita que luego floreció. Y está Audioholics, nuestra identidad y nuestra fiesta, que crece año tras año llevándola por países de todo el mundo. Ahí está claro qué pretendemos, cómo vivimos la música y lo que queremos para nuestra comunidad. –El hecho de que nombres los Forjas junto a Cattaneo, y que el año pasado hayas hecho un set en ese mismo espacio con un line up puramente nacional, hace pensar que tenés un vínculo férreo con Córdoba. –Es como una de las casas de mi vida, junto con Buenos Aires y Rosario. El público no sólo me recibe con la mejor, sino que también tengo muchos amigos. Con el tiempo he desarrollado amistades muy lindas, a las que me quedaré para toda la vida. Todos (público y amigos) me han visto crecer. En la productora Dahaus!, por ejemplo, hay personas que estuvieron conmigo desde que di mis primeros pasos. En gratitud a ellos, sobre todo, siempre sueño con hacer cosas mucho más grandes en y por Córdoba. El amor es enorme. –¿Cómo se dio lo de telonear a Oasis? –Muy rápido. Resulta que Oasis estaba buscando un artista argentino para para abrir el show, una vez que estuvo confirmado Richard Ashcroft como invitado del tramo sudamericano de la gira. Su plan era justamente buscar un dee jay porque, como estaban las dos bandas armadas en el escenario, no podían cambiar nada de los seteos y despliegues. Fue entonces que me preguntaron de la productora DF, que hizo el evento y con la que había trabajado, si estaba disponibles para esa cita. Claro que lo estaba: eran shows de Oasis y en el Monumental. Para un hincha de River como yo, todo era locura y felicidad. Entonces mandamos material nuestro para para que sea aprobado por ellos y ¡¡¡les gustó!!! Fue hermoso poder participar. Y estuve tocando ahí atrás del escenario con Paul Gallagher (el hermano dee jay de Liam y Noel). Fue muy divertido estar ahí con él.–Cattaneo siempre deja en claro que Paul Oakenfold fue el que lo catapultó a las grandes ligas. ¿Eso mismo hizo él con vos?–Sí, totalmente. Hernán siempre fue mi faro, mi referencia, como artista y como persona. Me encanta cómo maneja el tema de la familia también. Me encanta todo lo que hizo tanto con su carrera como con su vida. Con el tiempo me pude hacer su amigo, pedirle consejos; recibo felicitaciones de su parte como así también opiniones sobre distintas cuestiones, si es que corresponden. La serenidad y la prolijidad con las que se toma las cosas, la disciplina… todo es muy respetable e imitable. Agradezco tenerlo cerca. –¿Cuál fue la revelación que te llevó a dedicarte a la música electrónica? –En mi casa se escuchaba bandas como Virus, Erasure, Depeche Mode… O sea: los sintetizadores siempre estaban dando vueltas o sonando por ahí sin saber que en algún momento serían parte de mi vida. Simplemente me llamaban la atención, me gustaba la música que surgía de ellos. Ese material era de mis hermanos, que me llevan diez y 12 años. Ellos estaban más en vanguardia con la música, y yo de chiquitito estaba ahí absorbiendo como una esponja. Pero un buen día mi cuñada me llevó a ver a Sting y sentí por primera vez lo que genera un artista en un show, cómo se lo venera, su capacidad de encantamiento. A partir de esa experiencia fue que quise desarrollar algo con el mundo artístico. –¿Y cómo encausaste ese impulso?–Y la vía de acceso fue una escuela en la que te enseñaban a ser dee jay y productor que me recomendó un amigo. Me volé la cabeza en ese lugar. Tanto me la volé, que a veces me gustaría volver el tiempo atrás para descubrir todo este mundo de nuevo. Para agendarMariano Mellino está programado en Cosquín Rock el domingo 15 de febrero en el escenario Montaña. Sin embargo, actuará en ese tablado a la 1 de la madrugada del lunes 16. Lo hará después de Peces Raros y antes de su colega británico Franky Wah.