• 7 de febrero de 2026 06:49

Se estrenó El vengador tóxico, una película bizarra pero profundamente comprometida

Porradioplayjujuy

Feb 7, 2026

Qué lindo que se estrene una bizarreada como El vengador tóxico.

Qué bueno que algo así llegue a los cines para recordarnos que aún se pueden hacer películas como las que curtieron nuestra sensibilidad cinéfila en la década de 1980, cuando los VHS de Troma estaban al alcance de la mano en cualquier videoclub, esas comedias desfachatadas de bajo presupuesto, producidas por Lloyd Kaufman y Michael Herz, que tenían más corazón que odio y que son muy humanas y muy divertidas y, sí, aunque no lo crean, profundas, sobre todo en cuanto a crítica social y a cultura popular.

Y una de las máximas representantes de este submundo nerd fue el clásico homónimo de 1984 dirigido, escrito y producido por el propio Kaufman, una de esas películas con antihéroe monstruoso e inolvidable que siempre rinden los fines de semana, y a la que el guionista y director Macon Blair retoma con una inesperada quinta entrega, una suerte de reinicio con un elencazo encabezado por Peter Dinklage, Jacob Tremblay, Taylour Paige, Kevin Bacon, Elijah Wood y Julia Davis.

La historia es más o menos la misma: Winston Gooze (Dinklage) trabaja como personal de limpieza (“trapeador”) para BTH, una importante (y corrupta) empresa de productos químicos liderada por Bob Garbinger (Bacon), quien a su vez responde a un jefe superior, Thad Barkabus (Jonny Coyne).

Winston vive con su hijastro Wade (Tremblay) y tiene una enfermedad terminal. Tras recibir la negativa de cobertura de su seguro, va a pedirle ayuda a Garbinger, mientras éste se encuentra en un restaurante con su socia Kissy (Julia Davis). Pero en vez de ayudarlo, Garbinger se burla irónicamente, y eso hace que Winston decida ir a robar el dinero de la empresa para poder operarse.

Justo también va a robar pruebas a la empresa la periodista J.J. Doherty (Paige), que investiga a BTH por denuncias de contaminación al medioambiente y de fabricar productos cancerígenos.

El problema es que el hermano jorobado y medio freak de Garbinger, Fritz (Wood), la ve por la cámara de seguridad y manda a sus secuaces, The Killer Nutz, a matarla.

Pero la pandilla dispara a Winston, confundiéndolo con Doherty, y lo arrojan a un pozo de residuos tóxicos que lo convierte en el mutante que ya conocemos: Toxi, una criatura verde, con fuerza descomunal, dispuesta a vengarse de la corporación y de sus asesinos.

De ahí en más, Toxi intentará regresar a su casa con Wade, aunque todo empeora cuando Garbinger descubre que puede hacer lo mismo y convertirse en un mutante todopoderoso, lo que permite a la película desplegar el espíritu clase B de Troma y mezclar con ritmo y gracia el gore, el humor negro y la acción más desprejuiciada.

Lo mejor de la película es que su director deja en claro quiénes son los malos, algo muy importante en un mundo que parece haber perdido el rumbo y la capacidad de reconocer a los verdaderos villanos.

El vengador tóxico aplica su trazo grueso para recordarnos que los malvados, tanto del filme como del mundo real, son los mismos de siempre. Y lo bueno y alentador es que es muy consciente de que no podemos bajar los brazos y dejar que dominen el mundo mientras lo destruyen. Así lo entiende Toxi, ese es su ejemplo y su legado, y ese es el camino que el cine de género tiene la obligación de transitar en tiempos oscuros y desalentadores.

Para ver El vengador tóxico

The Toxic Avenger, Estados Unidos, 2025. Guion y dirección: Macon Blair. Elenco: Peter Dinklage, Jacob Tremblay, Taylour Paige, Luisa Guerreiro, David Yow, Kevin Bacon, Elijah Wood, Julia Davis, Annette Badland, Jonny Coyne, Sunil Patel, Julian Kostov y Sarah Niles. Fotografía: Dana Gonzales. Música: Brooke Blair y Will Blair. Duración: 102 minutos. Apta para mayores de 16 años. En cines.

​Qué lindo que se estrene una bizarreada como El vengador tóxico.Qué bueno que algo así llegue a los cines para recordarnos que aún se pueden hacer películas como las que curtieron nuestra sensibilidad cinéfila en la década de 1980, cuando los VHS de Troma estaban al alcance de la mano en cualquier videoclub, esas comedias desfachatadas de bajo presupuesto, producidas por Lloyd Kaufman y Michael Herz, que tenían más corazón que odio y que son muy humanas y muy divertidas y, sí, aunque no lo crean, profundas, sobre todo en cuanto a crítica social y a cultura popular.Y una de las máximas representantes de este submundo nerd fue el clásico homónimo de 1984 dirigido, escrito y producido por el propio Kaufman, una de esas películas con antihéroe monstruoso e inolvidable que siempre rinden los fines de semana, y a la que el guionista y director Macon Blair retoma con una inesperada quinta entrega, una suerte de reinicio con un elencazo encabezado por Peter Dinklage, Jacob Tremblay, Taylour Paige, Kevin Bacon, Elijah Wood y Julia Davis.La historia es más o menos la misma: Winston Gooze (Dinklage) trabaja como personal de limpieza (“trapeador”) para BTH, una importante (y corrupta) empresa de productos químicos liderada por Bob Garbinger (Bacon), quien a su vez responde a un jefe superior, Thad Barkabus (Jonny Coyne).Winston vive con su hijastro Wade (Tremblay) y tiene una enfermedad terminal. Tras recibir la negativa de cobertura de su seguro, va a pedirle ayuda a Garbinger, mientras éste se encuentra en un restaurante con su socia Kissy (Julia Davis). Pero en vez de ayudarlo, Garbinger se burla irónicamente, y eso hace que Winston decida ir a robar el dinero de la empresa para poder operarse.Justo también va a robar pruebas a la empresa la periodista J.J. Doherty (Paige), que investiga a BTH por denuncias de contaminación al medioambiente y de fabricar productos cancerígenos. El problema es que el hermano jorobado y medio freak de Garbinger, Fritz (Wood), la ve por la cámara de seguridad y manda a sus secuaces, The Killer Nutz, a matarla. Pero la pandilla dispara a Winston, confundiéndolo con Doherty, y lo arrojan a un pozo de residuos tóxicos que lo convierte en el mutante que ya conocemos: Toxi, una criatura verde, con fuerza descomunal, dispuesta a vengarse de la corporación y de sus asesinos.De ahí en más, Toxi intentará regresar a su casa con Wade, aunque todo empeora cuando Garbinger descubre que puede hacer lo mismo y convertirse en un mutante todopoderoso, lo que permite a la película desplegar el espíritu clase B de Troma y mezclar con ritmo y gracia el gore, el humor negro y la acción más desprejuiciada.Lo mejor de la película es que su director deja en claro quiénes son los malos, algo muy importante en un mundo que parece haber perdido el rumbo y la capacidad de reconocer a los verdaderos villanos.El vengador tóxico aplica su trazo grueso para recordarnos que los malvados, tanto del filme como del mundo real, son los mismos de siempre. Y lo bueno y alentador es que es muy consciente de que no podemos bajar los brazos y dejar que dominen el mundo mientras lo destruyen. Así lo entiende Toxi, ese es su ejemplo y su legado, y ese es el camino que el cine de género tiene la obligación de transitar en tiempos oscuros y desalentadores.Para ver El vengador tóxico The Toxic Avenger, Estados Unidos, 2025. Guion y dirección: Macon Blair. Elenco: Peter Dinklage, Jacob Tremblay, Taylour Paige, Luisa Guerreiro, David Yow, Kevin Bacon, Elijah Wood, Julia Davis, Annette Badland, Jonny Coyne, Sunil Patel, Julian Kostov y Sarah Niles. Fotografía: Dana Gonzales. Música: Brooke Blair y Will Blair. Duración: 102 minutos. Apta para mayores de 16 años. En cines.