• 6 de febrero de 2026 18:00

“Te sentís muy vulnerable”: el relato de un cordobés que vivió de cerca el atentado terrorista en Sydney

Porradioplayjujuy

Dic 14, 2025

José, un cordobés de 23 años, estaba trabajando como repartidor en Sydney, en Australia, este domingo por la noche cuando empezó a notar que algo no era normal.

“Salí como a las 6.10, 6.15 para empezar a trabajar y vi un móvil de la Policía que se mandó en contramano en una rotonda. Iba claramente con urgencia, pero no le di mucha importancia”, relató.

Minutos después, la escena se repitió. “A los 10 o 15 minutos veo pasar tres o cuatro móviles más, y después otros cuatro que iban muy rápido. Ahí dije: ‘Acá está pasando algo’”, recordó.

En primera persona, el ataque terrorista en Australia

La confirmación llegó a través de las redes sociales: “Busqué ‘Sydney’ y ahí fue la primera vez que leí que había un tiroteo activo. Pero lo agarrás con pinzas: un domingo en Bondi Beach suena una locura”, dijo.

Lo cierto es que, a unos cinco kilómetros de donde José se encontraba, dos hombres armados atacaron un evento judío, el Hanukkah. Dejaron al menos 12 muertos y otros 29 resultaron heridos, entre ellos dos policías. Uno de los atacantes fue abatido por la Policía y el segundo quedó detenido en estado crítico. El hecho fue clasificado oficialmente como un ataque terrorista.

En diálogo con La Voz, José contó cómo la ciudad pasó “de una tarde hermosa a algo completamente distinto”.

Tiroteo en Australia: cómo fueron las primeras horas

La información “llegaba un poco cuentagotas” y muchos datos eran falsos o contradictorios. “Se decía que habían agarrado a uno de los tiradores y que el otro seguía activo. Después que eran dos, después tres. No quedaba claro si todavía había alguien”, contó.

Esa incertidumbre se trasladó a la vida cotidiana. “Los hostels tienen grupos de WhatsApp y la administración empezó a mandar mensajes: ‘Chicos, tengan cuidado, no vayan a esta zona’”, explicó el cordobés.

En la calle, el clima también cambió. “La gente empezaba a preguntar ‘¿qué está pasando?’. Nadie sabía nada. Se empezó a sentir un cambio muy fuerte en el ambiente”, describió.

Un domingo perfecto que terminó en tragedia

Según contó el cordobés, Bondi Beach es un “plan clásico” de domingo. Y ese día, además, el clima acompañaba. “Había llovido los días anteriores y justo salió el sol, hacía calor. Era realmente un día ideal para estar afuera”, recordó José.

Sin embargo, el ataque cambió por completo el clima de ciudad: “La gente se empezó a guardar, las calles quedaron cada vez más vacías, las caras largas, personas llorando, todos con el celular tratando de entender qué pasaba, sirenas por todos lados. Se volvió muy pesado”, dijo.

Un pequeño árbol de Navidad se encuentra en el centro de un picnic navideño abandonado en Bondi Beach después de un tiroteo en Sídney, el domingo 14 de diciembre de 2025. (Foto AP/Mark Baker)

“Se siente muy vulnerable. Estás en una ciudad donde de la nada a unos tipos se les ocurre ponerse a disparar en una playa, con niños alrededor”, expresó.

Ataque terrorista en Bondi Beach: el testimonio de un cordobés

Mientras seguía trabajando, José pasó frente a uno de los hospitales donde llegaban heridos: “Había muchos medios, familias en la puerta, ramos de flores. Todo un ambiente muy duro, denso”, relató.

El contraste con el inicio del día fue lo que más lo marcó. “Había empezado como una tarde hermosa y terminó siendo algo completamente distinto. Se sentía pesado por todos lados”, resumió. Incluso contó que más temprano sus amigos propusieron ir a la playa, aunque al final se cayó el plan.

Ataque terrorista en Australia

Horas después del ataque, la tensión no disminuía: “Vi pasar de nuevo un equipo grande de Policía yendo hacia la misma zona y pensé: ‘de nuevo no puede ser’”, contó.

Más tarde, Agencia AP confirmó que “varios objetos sospechosos” estaban siendo examinados por agentes especialistas, incluyendo varios dispositivos explosivos improvisados encontrados en el auto de uno de los sospechosos.

“No terminé de entender si fue algo aislado o parte de algo más grande y coordinado. Eso te da más sensación de vulnerabilidad”, explicó José, y agregó que un escuadrón antibombas trabajó durante varias horas en la zona.

La policía acordonó una zona en Bondi Beach tras un presunto tiroteo en Sídney, el domingo 14 de diciembre de 2025. (Foto AP/Mark Baker)

Un ataque inusual en Australia

Para José, el impacto fue aún mayor por el contexto, ya que las muertes por tiroteos masivos en Australia son extremadamente raras. “El país no tiene tantos antecedentes. En Europa quizás estás más perseguido porque pasó más veces, pero acá te agarra completamente desprevenido”, comparó.

El joven llegó al país hace pocos meses y a Sydney hace apenas tres semanas. “Nunca me imaginé algo parecido”, admitió.

Incluso después del ataque, la ciudad no mostró un despliegue masivo fuera de la zona afectada. “No llegó ninguna alerta al celular. Desde la app para la que trabajo me dijeron que me alejara de la zona, pero nada más. El resto de la ciudad siguió casi normal”, señaló.

Cómo sigue: incertidumbre, movilizaciones y tensión social

Al final del día, lo que quedó fue la incertidumbre. “La gente se fue de la calle por decisión propia. Da miedo pensar ‘¿y ahora qué pasa?’”, dijo.

“Un tipo al que le entregué un pedido me dijo ‘tené cuidado esta noche, por favor’. Eso te muestra cómo estaba todo”, recordó.

“Supongo que en estos días habrá movilizaciones por los fallecidos y se va a seguir muy de cerca la situación”, señaló José, aunque aclaró que el mismo domingo todo estaba “siendo procesado”.

Este hecho se da, además, en un contexto sensible: el joven recordó que en Sydney “ya hubo movilizaciones antiinmigración” en el último tiempo, un trasfondo que volvió a aparecer en redes sociales tras el atentado. “Algunos comentarios empezaron a apuntar contra los inmigrantes y eso también genera incertidumbre”.

​José, un cordobés de 23 años, estaba trabajando como repartidor en Sydney, en Australia, este domingo por la noche cuando empezó a notar que algo no era normal. “Salí como a las 6.10, 6.15 para empezar a trabajar y vi un móvil de la Policía que se mandó en contramano en una rotonda. Iba claramente con urgencia, pero no le di mucha importancia”, relató. Minutos después, la escena se repitió. “A los 10 o 15 minutos veo pasar tres o cuatro móviles más, y después otros cuatro que iban muy rápido. Ahí dije: ‘Acá está pasando algo’”, recordó.En primera persona, el ataque terrorista en AustraliaLa confirmación llegó a través de las redes sociales: “Busqué ‘Sydney’ y ahí fue la primera vez que leí que había un tiroteo activo. Pero lo agarrás con pinzas: un domingo en Bondi Beach suena una locura”, dijo. Lo cierto es que, a unos cinco kilómetros de donde José se encontraba, dos hombres armados atacaron un evento judío, el Hanukkah. Dejaron al menos 12 muertos y otros 29 resultaron heridos, entre ellos dos policías. Uno de los atacantes fue abatido por la Policía y el segundo quedó detenido en estado crítico. El hecho fue clasificado oficialmente como un ataque terrorista. En diálogo con La Voz, José contó cómo la ciudad pasó “de una tarde hermosa a algo completamente distinto”. Tiroteo en Australia: cómo fueron las primeras horasLa información “llegaba un poco cuentagotas” y muchos datos eran falsos o contradictorios. “Se decía que habían agarrado a uno de los tiradores y que el otro seguía activo. Después que eran dos, después tres. No quedaba claro si todavía había alguien”, contó.Esa incertidumbre se trasladó a la vida cotidiana. “Los hostels tienen grupos de WhatsApp y la administración empezó a mandar mensajes: ‘Chicos, tengan cuidado, no vayan a esta zona’”, explicó el cordobés.En la calle, el clima también cambió. “La gente empezaba a preguntar ‘¿qué está pasando?’. Nadie sabía nada. Se empezó a sentir un cambio muy fuerte en el ambiente”, describió.Un domingo perfecto que terminó en tragediaSegún contó el cordobés, Bondi Beach es un “plan clásico” de domingo. Y ese día, además, el clima acompañaba. “Había llovido los días anteriores y justo salió el sol, hacía calor. Era realmente un día ideal para estar afuera”, recordó José.Sin embargo, el ataque cambió por completo el clima de ciudad: “La gente se empezó a guardar, las calles quedaron cada vez más vacías, las caras largas, personas llorando, todos con el celular tratando de entender qué pasaba, sirenas por todos lados. Se volvió muy pesado”, dijo.“Se siente muy vulnerable. Estás en una ciudad donde de la nada a unos tipos se les ocurre ponerse a disparar en una playa, con niños alrededor”, expresó.Ataque terrorista en Bondi Beach: el testimonio de un cordobésMientras seguía trabajando, José pasó frente a uno de los hospitales donde llegaban heridos: “Había muchos medios, familias en la puerta, ramos de flores. Todo un ambiente muy duro, denso”, relató.El contraste con el inicio del día fue lo que más lo marcó. “Había empezado como una tarde hermosa y terminó siendo algo completamente distinto. Se sentía pesado por todos lados”, resumió. Incluso contó que más temprano sus amigos propusieron ir a la playa, aunque al final se cayó el plan. Ataque terrorista en AustraliaHoras después del ataque, la tensión no disminuía: “Vi pasar de nuevo un equipo grande de Policía yendo hacia la misma zona y pensé: ‘de nuevo no puede ser’”, contó. Más tarde, Agencia AP confirmó que “varios objetos sospechosos” estaban siendo examinados por agentes especialistas, incluyendo varios dispositivos explosivos improvisados encontrados en el auto de uno de los sospechosos. “No terminé de entender si fue algo aislado o parte de algo más grande y coordinado. Eso te da más sensación de vulnerabilidad”, explicó José, y agregó que un escuadrón antibombas trabajó durante varias horas en la zona.Un ataque inusual en AustraliaPara José, el impacto fue aún mayor por el contexto, ya que las muertes por tiroteos masivos en Australia son extremadamente raras. “El país no tiene tantos antecedentes. En Europa quizás estás más perseguido porque pasó más veces, pero acá te agarra completamente desprevenido”, comparó.El joven llegó al país hace pocos meses y a Sydney hace apenas tres semanas. “Nunca me imaginé algo parecido”, admitió.Incluso después del ataque, la ciudad no mostró un despliegue masivo fuera de la zona afectada. “No llegó ninguna alerta al celular. Desde la app para la que trabajo me dijeron que me alejara de la zona, pero nada más. El resto de la ciudad siguió casi normal”, señaló.Cómo sigue: incertidumbre, movilizaciones y tensión socialAl final del día, lo que quedó fue la incertidumbre. “La gente se fue de la calle por decisión propia. Da miedo pensar ‘¿y ahora qué pasa?’”, dijo. “Un tipo al que le entregué un pedido me dijo ‘tené cuidado esta noche, por favor’. Eso te muestra cómo estaba todo”, recordó.“Supongo que en estos días habrá movilizaciones por los fallecidos y se va a seguir muy de cerca la situación”, señaló José, aunque aclaró que el mismo domingo todo estaba “siendo procesado”. Este hecho se da, además, en un contexto sensible: el joven recordó que en Sydney “ya hubo movilizaciones antiinmigración” en el último tiempo, un trasfondo que volvió a aparecer en redes sociales tras el atentado. “Algunos comentarios empezaron a apuntar contra los inmigrantes y eso también genera incertidumbre”.  La Voz