El presidente Javier Milei encabezó este martes en la Casa Rosada el primer acto junto al futuro ministro de Defensa, Carlos Presti, que arribó en su rol de jefe del Ejército y, en eso, confirmó que no pasará a retiro. También estuvo el ministro saliente, Luis Petri, que llegó sobre la hora.
Con el Salón Blanco en su máximo de capacidad y la fanfarria de los Granaderos en el exterior, sobre el pasillo, Milei hizo entrega de sables y diplomas a 35 nuevos generales, almirantes y brigadieres.
Cuando terminó el acto, en el que no hubo discursos ni tampoco menciones al funcionario entrante, Milei cantó la Marcha de San Lorenzo afuera, en la galería, al ritmo de los granaderos. Petri la entonó también, a viva voz, parado a su lado y acompañados los dos por la secretaria general, Karina Milei.
Concluido el evento oficial y tras encontrarse con el asesor Santiago Caputo, en diálogo con medios -entre ellos LA NACION-, Presti afirmó: “Voy a cumplir lo que determina la ley, voy seguir con jerarquía militar pero en una situación distinta”.
Planteó además el futuro ministro de Defensa que el nuevo status con el que se moverá “está contemplado legalmente”, pese a que no dio más precisiones.
Fuentes de la Casa Rosada hicieron saber que la idea es que Presti no pase a retiro, sino que quede “en disponibilidad” mientras esté en el cargo.
Eso implicaría que si terminado su mandato quiere retomar su carrera castrense, podría hacerlo. El pase a disponibilidad en el ámbito militar tiene que ser por un periodo determinado. Es una figura que normalmente se usa por motivos de salud. En ese caso, la persona en cuestión percibe sus haberes. Esa es la principal diferencia con el pase a retiro, que es equivalente a una jubilación.
“Presti no tiene por qué renunciar”, se jactaban en Balcarce 50 esta mañana.
Entrega de sables
La presencia del Gabinete en el acto fue menor debido a la gran cantidad de familiares de los galardonados que ocuparon buena parte de la sala. Karina Milei quedó ubicada al costado, junto a parte del equipo de comunicación, y las primeras filas centrales fueron para los receptores de los sables. La prensa no pudo entrar, pero el evento se transmitió por los canales oficiales.
Detrás del Presidente se ubicó el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el brigadier general Xavier Julián Isaac, quien lleva más de cinco años con la máxima jerarquía aeronáutica y dejaría su cargo tras el ascenso del nuevo ministro al Gabinete.
También participaron del acto los jefes de la Armada, almirante Carlos María Allievi, y de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Gustavo Valverde.

Sin renuncia
La designación de Presti generó polémica ya que por primera vez desde el retorno de la democracia un militar tomó el mando del área de Defensa nacional.
El nombramiento de Presti fue cuestionado por la oposición, con el kirchnerismo a la cabeza. Los referentes de ese espacio consideran que el área debe estar a cargo de un civil.
Asimismo, Presti recibió críticas de parte del radicalismo y Oscar Aguad, exministro de Defensa del gobierno de Mauricio Macri, señaló ayer que el nuevo funcionario debería dejar su carrera militar para asumir de forma oficial, algo que Presti, según avisó hoy, no piensa hacer.
El Gobierno, por estas horas, hace caso omiso a los reclamos. A través de funcionarios y de sus propagandistas en redes, la gestión libertaria promocionó la llegada de Presti a la cartera que dejará Petri para asumir la banca que ganó en Mendoza a diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA).
Mientras tanto, en Defensa ya se preparan para posponer el acto de bienvenida a los F-16. Es que los aviones de combate fabricados en Dinamarca llegarán el 5 de diciembre y estaba previsto que Petri y Milei viajaran a Río Cuarto, Córdoba, para recibirlos.
Pero ese mismo día, el Presidente estará en Estados Unidos para el sorteo del Mundial. El acto encabezado por el Presidente se pasaría al 12 de diciembre.
El futuro ministro de Defensa y actual jefe del Ejército participó con el Presidente de un acto de entrega de sables y diplomas a generales, almirantes y brigadieres; el Gobierno respaldó su decisión de no renunciar a su condición castrense Política

